Como atravesando una selva, así se sienten los residentes de los bloque 16, 17 y 18 de la urbanización Cecilio Acosta, mejor conocida como El Paso, cada vez que tienen que cruzar “el caminito” de escaleras que los comunica con la Clínica Municipal.
Josefina Coronado, residente del bloque 17 expresó: “Uno se lo piensa dos y tres veces para pasar por ahí, es tanto el monte que da miedo encontrarse de pronto con alguna culebra. El gamelote crece indiscriminadamente, sobre todo en estos tiempos de lluvia y ningún ente es capaz de venir a limpiar. Algunos vecinos se las arreglan para limpiar un poquito, pero eso no dura porque hay que cortar todo eso a fondo”.
Wynkler Peña, vecino, aseguró que aledaño a esas escaleras “había una caminería que sería buena recuperar para levantar un parquecito, porque buena falta le hace a nuestros niños. Para desmalezar todo eso se necesita maquinaria pesada. Es inaudito que ante una emergencia, en las noches, no podamos ir al dispensario porque aparte del poco de monte, ese acceso está completamente a oscuras”.
Criticó la falta de conciencia de muchos ciudadanos que se dan a la tarea de arrojar chatarra y toda clase de escombros en la zona./MS/rp