La movilización, respaldada por el Partido Comunista, pretende convertirse en un movimiento de solidaridad
El presidente Miguel Díaz-Canel dio inicio a la campaña «Mi firma por la Patria», una iniciativa de unidad nacional que busca rechazar el «acoso imperial» y las amenazas de intervención del gobierno de Donald Trump.
El mandatario denunció un intento de asfixia económica contra la isla y exigió a la comunidad internacional respeto por la soberanía cubana, calificando las actuales sanciones y el cerco energético como un acto de «genocidio» que busca doblegar el sistema político del país.
La movilización, respaldada por el Partido Comunista, pretende convertirse en un movimiento de solidaridad internacional para visibilizar el impacto de la «guerra económica» en la población.
Según la Presidencia de Cuba, cada rúbrica recolectada en los actos públicos a lo largo del país reafirma el deber sagrado de defender la Revolución y la libre autodeterminación, funcionando como una denuncia global contra las privaciones extremas impuestas por Washington.