El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó este jueves un ultimátum de menos de una semana para que los grupos armados ilegales con presencia en Cundinamarca, entre ellos el ELN, disidencias de las FARC y el Clan del Golfo, se sometan a la justicia, advirtiendo que de lo contrario serán perseguidos y abatidos por las Fuerzas Militares tras su toma de posesión el 7 de agosto.
Al término de una reunión de empalme territorial con el gobernador Jorge Rey y los 116 alcaldes del departamento, el mandatario electo enfatizó que bajo su administración no habrá “falsos procesos de paz” y que la autoridad del Estado se impondrá mediante la ley y el uso de la fuerza.
En el ámbito económico e institucional, De la Espriella señaló que el próximo 15 de septiembre precisará a las autoridades locales qué proyectos de infraestructura se financiarán, tras completar la evaluación de las finanzas públicas y consolidar el respaldo de organismos internacionales como el Banco Mundial, el FMI y la CAF. Asimismo, anunció que dio instrucciones al ministro de Agricultura designado, Indalecio Dangond, para iniciar la derogación de las resoluciones que crearon las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APA), figura promovida por el gobierno saliente para el resguardo de suelos agrícolas.