La presión sobre los servicios de contención derivó en el colapso de las instalaciones fronterizas de la Guardia Civil en El Tarajal
La crisis migratoria en Ceuta alcanzó un punto crítico tras el ingreso de entre 1.500 y 2.000 personas en los últimos diez días, lo que llevó al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, a solicitar al Gobierno español la declaración de emergencia nacional y la instauración de un mando único.
La presión sobre los servicios de contención derivó en el colapso de las instalaciones fronterizas de la Guardia Civil en El Tarajal, donde las autoridades se vieron obligadas a liberar antes del mediodía a decenas de migrantes retendidos de forma temporal, quienes se desplazaron a la carrera hacia zonas urbanas tras la saturación del recinto y las barreras idiomáticas que dificultaron la organización primaria.
Entretanto, las costas ceutíes continúan siendo escenario de desembarcos incesantes que dejan las playas repletas de trajes de neopreno, aletas y flotadores abandonados por quienes logran tocar tierra con severos signos de agotamiento.
Nueve cuerpos recuperados
La Guardia Civil recuperó este jueves los cadáveres de ocho personas que habrían intentado entrar a nado en Ceuta y Salvamento Marítimo otro más, lo que eleva a nueve el número de víctimas mortales registradas durante la entrada masiva de migrantes a la ciudad española desde Marruecos.
Las primeras hipótesis apuntan a que estas nueve personas han fallecido por asfixia por inmersión al intentar alcanzar las costas de Ceuta en esta jornada de máxima presión migratoria en las inmediaciones del espigón fronterizo sur del Tarajal.