Entre hedores, aguas negras y basura deben convivir quienes a diario transitan por la avenida Independencia a la altura de la estación del metro homónima, así como aquellos conductores que surten combustible a sus vehículos en la estación de servicio ubicada en el lugar.
“Por años los hombres que suelen pasar por ahí improvisan su propio baño público detrás de la estación del metro, el hedor que emana del lugar es terrible; pero a eso se le suma ahora la putrefacción de las aguas negras que salen desde hace varios días de una tanquilla”, dijo Sinaí Rojas, residente del barrio Buenos Aires, quien a diario pasa a pie por el lugar en dirección hacia su casa.
Aseguró que debe hacer malabares para esquivar los desechos sólidos que corren libremente por la acera y otros espacios.
Enrique Salas denunció que desde hace algunas semanas lanzaron un montón de cajas y desperdicios en el portón rojo con blanco. “Ningún ente se ha dignado a recoger eso, lo que va a ocurrir es que se convierta en un permanente basurero improvisado donde las ratas, cucarachas y gusanos estarán a la orden del día”.
Detalló que desde la semana pasada, los funcionarios policiales que organizan la cola para la gasolina comenzaron a marcar el inicio mucho más allá de donde se acostumbraba, dado que estar estacionado con el vehículo frente a la tanquilla era imposible por el coctel de olores nauseabundos que se cruzan entre la basura, el urinario público y las aguas negras. /MS/rp