En la callejón Negrin llevan dos años con una fuga de agua, por lo que residentes manifiestan que se desperdicia en grandes cantidades.
Yuli Parra, vecina, lugareña que los vecinos han tratado de solventar la situación en varias ocasiones, pero presumen que por la presión de cuando mandan el vital líquido, el peso de los vehículos que transitan por la calle, más el mal estado de la tubería, han agudizado el problema.
«El vecino que está más afectado, ya que el bote se ubica en la entrada de su casa, ha gastado dinero para comprar materiales para hacer las reparaciones, pero cada vez que lo acomodan, se vuelve a romper»
Indicó que le han hecho los reclamos a Hidrocapital, pero hasta el monento no han mandado una cuadrilla.
Por otra parte señaló que el agua que les llega cada fin de semana, presenta un olor fuerte a cloro o sino se encuentra amarillenta, «Está bien que recibamos el servicio, nos dura son dos días, pero no que llegue no apta para el consumo humano.»./GA/rp