Ante la indiferencia de las autoridades, vecinos del callejón Páez se pusieron manos a la obra y comenzaron la reparación de una tubería de aguas servidas que llevaba seis meses colapsada.
Graciela Jardín, vecina, dijo que recogieron dinero, compraron un tubo nuevo que costó $45, también sacos de cemento de 42 kilogramos a un precio de $8.
Aseguró que el bote producía varias incomodidades, “el mal olor llegaba hasta nuestras casas. La gente ya estaba desesperada, por lo que buscamos ayuda en la Alcaldía de Guaicaipuro, pero nos ignoraron, desde entonces tomamos la iniciativa nosotros”.
Debido a los trabajos el paso de vehículos estuvo restringido, pero esperan que en los próximos días se vuelve a normalizar la situación.
Agregó que aunque el resto de la vía no está intransitable, si requiere mantenimiento. “Lo mejor sería que le dieran cariño una o dos veces al año, pero eso representa un gasto mayor para la comunidad”./RF/rp