El conjunto dirigido por Pep Guardiola necesitaba obligatoriamente la victoria en el Vitality Stadium
El Arsenal se consagró campeón de la Premier League por primera vez desde la temporada 2003-2004, gracias al empate 1-1 entre el Bournemouth y el Manchester City.
El conjunto dirigido por Pep Guardiola necesitaba obligatoriamente la victoria en el Vitality Stadium para mantener vivas sus opciones en la última jornada, pero la igualdad certificó el título matemático para los «Gunners».
Este desenlace coincide con los fuertes rumores sobre la inminente marcha de Guardiola, quien este año sumó a sus vitrinas la FA Cup y la Copa de la Liga.
El Bournemouth, conducido por Andoni Iraola, estiró a 17 su racha de partidos invicto y abrochó la primera clasificación a Europa de su historia.
El club local se adelantó en el marcador con un golazo al ángulo del francés Eli Junior Kroupi, su decimotercero de la campaña, y dominó gran parte de la segunda mitad estrellando balones en los postes y exigiendo al guardameta Gianluigi Donnarumma.
En el cierre del compromiso, el Manchester City logró rescatar el empate definitivo de forma agónica gracias a una anotación de Erling Haaland. Sin embargo, el gol llegó sin tiempo para más en el cronómetro, decretando el final de la carrera por el campeonato y consagrando al Arsenal de Mikel Arteta, que rompe una sequía liguera de más de dos décadas en el fútbol inglés.