Con un repunte de ventas durante los fines de semana, el comercio en El Jarillo —reconocido por su clima, paisajes icónicos y marcadas tradiciones— ha registrado una variación positiva en los últimos meses.
El pueblo se mantiene como una de las rutas favoritas para escapadas familiares que permiten salir de la rutina y conectar con la naturaleza.
“Siempre los fines de semana suben turistas y se vende más; realmente, desde que se hizo el evento de El Jarillo ha mejorado la afluencia de visitantes”, afirmó José Griman, encargado del local Grimjar. En este comercio ofrecen desde las tradicionales fresas con crema a partir de $2, hasta platos típicos como la sopa goulash en $6 y opciones de comida rápida desde $2.
Otro de los puntos fuertes de la gastronomía local radica en la venta de los dulces, el chocolate caliente y las reconocidas galletas y suspiros de este pueblo con raíces alemanas.
Por otro lado, aunque la afluencia general ha aumentado, durante la semana las ventas se mantienen bajas, según indicó la trabajadora de una panadería de la zona. “Esos días más que todo se venden comidas como pollo a la broaster, empanadas, hamburguesas, perros calientes y tortas”, precisó.