Pisos agrietados, falta de pintura, cercado inexistente y maleza por doquier son los elementos que dejan en evidencia el franco deterioro que muestra la cancha de la comunidad El Vigía.
Ángel Parra, residente del sector, aseguró: “Es muy difícil desarrollar las actividades recreativas y deportivas en el lugar. Para muchos de nosotros es deprimente y hasta riesgoso en función de la integridad física de los vecinos y niños de la escuela de fútbol que a veces realizan sus prácticas aquí”.

Algunos pequeños deslizamientos de tierra complican el espacio, en el que los chamos del sector suelen jugar y exponer su salud dado que el polvillo que emana puede causarles alergias en la piel y afecciones respiratorias; razón por la cual los vecinos del sector piden a la Alcaldía de Guaicaipuro meterle la mano a la estructura para recuperarlo en su totalidad. /MS/rp