A pesar de la sacudida que sufrió el edificio Alpes II, ubicado en la urbanización Quenda en Los Teques, los daños estructurales fueron mínimos.
El presidente de la junta de condominio, Oscar Larrázabal, informó a Avance que las mayores afectaciones se registraron en las losas de los pisos, que se desprendieron por la vibración de los movimientos telúricos.
Explicó que paredes agrietadas pero no son riesgosas. No obstante solicitaron una inspección a los ingenieros de la Alcaldía de Guaicaipuro para poder tranquilizar. “Ya la solicitamos. Me dirigiré hasta allá para hablar y ver qué podemos acordar”.
Al referirse los dos terremotos del 24 de junio relató: “Empezó a temblar y, cuando íbamos a abrir la puerta por el ascensor, se fue la luz. Buscamos la llave y logramos salir; le abrimos el paso a todos los vecinos y salieron corriendo”.
El relato
“Al pasar el terremoto, mientras los vecinos seguían abajo, yo subí a revisar si algún habitante se había quedado encerrado o si alguna hornilla o llave de agua estaba abierta”.
Apuntó que al subir al piso 14, estaba una abuela muy asustada y otra señora presentaba un preinfarto; “se la llevaron al médico de una vez y bajamos a los vecinos que se habían quedado en los últimos pisos, ya después algunos regresaron pero otros por temor aún no”. Varios vecinos especializados en el área de psicología, como forma de ayuda, atendieron a habitantes de los apartamentos para canalizar emociones y poder sobrellevar la situación. “Queremos realizar una jornada, pero dedicada a los más pequeños”.