Pocas grietas en las paredes y algunas fracturas en los escalones sufrieron las residencias Campo Alegre, ubicadas en la calle Iris de Los Teques, luego del doble terremoto del 24 de junio.
“Empezó a sonar la alarma del terremoto en mi teléfono, pero como no estaba acostumbrada a esas alertas, no le presté atención; a los 10 segundos empezó el movimiento. Lo peor de todo era cómo se escuchaba y ver cómo se caían las cosas de la casa. Para mí eso fue continuo, y sentía la desesperación de no saber cuándo iba a terminar, hasta que pude reaccionar y salí de la casa”, relató una vecina.
Explicó que el edificio no tuvo afectaciones en las vigas o columnas, solo grietas: “En la azotea se ubica el tanque de agua y, con el movimiento telúrico, se reventaron los tubos de allí. Entonces era: las réplicas, ver un poco de concreto en el suelo y toda el agua cayendo en el edificio. Parecía una película, mucha gente sintió miedo y no sabía qué hacer, pero afortunadamente no pasó nada grave”, finalizó. Se conoció que una cuadrilla de la Alcaldía de Guaicaipuro, junto con ingenieros del organismo, asistió al complejo y realizó una inspección. Al finiquitar la labor, informaron a los habitantes que los daños no eran de gravedad.