“Persona que pase en carro y no vea bien cae, cuando llueve es peor porque se arma una laguna que impide aún más la visión. Es más que necesario una reparación que ya se ha tardado mucho”.
Así lo declaró Carlos Dorego, comerciante de la calle Boyacá, quien señaló que desde hace más de 20 años el alcantarillado comenzó a deteriorarse, lo que ha ocasionado múltiples accidentes.
“El problema fue que esa reja estaba al limite del suelo, pero comenzaron a asfaltar, capa sobre capa sin levantar el marco y tampoco lo asfaltaron bien, hasta terminar como esta ahora, con los huecos que se fueron abriendo con los años”, manifestó.
Explicó que uno de los factores que influyen en que se rebose el canal es que el mismo se encuentra obstaculizado por una gran cantidad de desechos, especialmente basura y hojas que caen de los arboles cercanos.
“Está todo tapado, la laguna que se arma es horrible cuando llueve. Para esquivar eso los carros se deben de pegar a uno de los extremos de la calle que, desafortunadamente, no da la visión suficiente para el carro que venga de frente, es por eso que han pasado accidentes”, aseveró.
Indicó que bajo autogestión, vecinos de la calle y comerciantes instalaron unos ojos de gato para avisar a los conductores, no obstante, la mayoría ya se han caído. /AGC /at