El director del servicio descartó arrestos migratorios masivos
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) centrará de forma exclusiva sus esfuerzos durante el próximo Mundial de fútbol en garantizar la seguridad nacional y la protección integral del torneo, dejando a un lado la aplicación habitual de las leyes migratorias.
Así lo afirmó su director, Tom Homan, quien enfatizó que la prioridad de la misión de la agencia no consiste en el arresto de personas en situación irregular, sino en mantener el campeonato logísticamente a salvo de riesgos mayores.
A pesar de este enfoque preventivo, el denominado ‘zar de la frontera’ advirtió que el estatus migratorio sí se convertirá en un factor determinante en caso de que se detecte una amenaza directa contra el certamen. En este sentido, Homan aclaró a la cadena ABC que, si se identifica un problema que atente contra la seguridad del torneo y este involucre a un ciudadano extranjero en condición ilegal, la institución tomará de inmediato las medidas de aprehensión correspondientes.
La agencia gubernamental insistió en transmitir calma a los visitantes extranjeros y al público general que asistirá a los compromisos deportivos, reiterando que no deben preocuparse por posibles redadas migratorias imprevistas.