Bellingham evitó la lotería de los penales y metió a Inglaterra de lleno en la antesala de la gran final
Inglaterra firmó su pase a las semifinales de la Copa del Mundo tras vencer agónicamente a Noruega por 2-1 en la prórroga, en un partido de cuartos de final de altísima tensión disputado en Miami.
El combinado nórdico plantó cara de principio a fin y vendió carísima su eliminación, logrando ponerse en ventaja al minuto 36 gracias a una gran definición de Andreas Schjelderup.
Sin embargo, el orden táctico de los británicos terminó pesando más, logrando neutralizar por completo las embestidas de Erling Haaland, quien por primera vez en todo el torneo se quedó sin marcar.
La gran figura de la noche fue Jude Bellingham, el hombre encargado de echarse los “Tres Leones” al hombro en los momentos de mayor incertidumbre.
El mediocampista rescató el empate definitivo en el descuento de la primera mitad (45+2′) y, cuando el desgaste físico ya pasaba factura en el tiempo extra, apareció nuevamente en el minuto 93 con un remate cruzado fulminante.