Las selecciones de Irán y Bélgica empataron 0-0 este domingo en el SoFi Stadium de Los Ángeles, un resultado que significó la segunda igualdad consecutiva para ambos combinados en la fase de grupos del Mundial. El encuentro estuvo marcado por las sólidas actuaciones de los guardametas Alireza Beiranvand y Thibaut Courtois, quienes mantuvieron sus porterías invictas.
A pesar de que el conjunto belga se quedó con diez jugadores tras la expulsión directa del defensor Nathan Ngoy en el minuto 66 por una infracción sobre Mehdi Taremi, Irán no logró capitalizar la superioridad numérica sobre el terreno de juego, siendo Bélgica la que generó las opciones más claras de peligro al cierre del partido.
El elenco iraní, dirigido por Amir Ghalenoei, afrontó el duelo con el once titular de mayor edad registrado en un Mundial desde 1966 debido a los múltiples contratiempos logísticos, restricciones de viaje y tensiones extrafutbolísticas que han rodeado su preparación en territorio norteamericano.
Por parte del cuadro europeo, que incluyó sorpresivamente a Romelu Lukaku desde el inicio, la paridad extiende una racha negativa de 53 disparos consecutivos sin poder anotar por cuenta propia en citas mundialistas, dependiendo exclusivamente de un autogol en su debut previo para sumar puntos en la competición.
Con este marcador, ambas escuadras dejan abierta la definición de su grupo para la jornada de cierre.