13/04/15.- El venezolano sigue arreglándoselas para cubrir sus necesidades básicas a pesar de la escasez y el alto costo de los alimentos que aún se mantienen en anaqueles; una muestra la ofrecen deportistas y altomirandinos que cuidan su salud, quienes acostumbraban a invertir en complejos vitamínicos.
Las tiendas naturistas ofrecían hasta hace poco paquetes que incluían vitaminas, batidos de proteína y otros productos ricos en fibra; los cuales facilitaban la digestión, ayudaban con la dieta y mantenían las defensas altas. No obstante, cuando cada complemento elevó su valor hasta en Bs. 1.800, más de uno prefirió regresar a la antigua y curarse en salud con la preparación de jugos verdes.
Batidos de piña, pepino, apio españa y semillas de linaza; son hoy en día sustitutos de muchas pastillas. Quienes lo ingieren aseguran que es ideal para eliminar toxinas del organismo, ayuda en la digestión, entre otros beneficios.
Adquirir los ingredientes para la elaboración de este jugo cuesta Bs. 350, mientras que la compra de vitaminas que hacen la misma función, supera los Bs. 1.500.
La combinación de frutas y hortalizas verdes, debidamente seleccionadas según naturistas y nutricionistas, proporciona al cuerpo hierro, magnesio, fósforo, potasio, clorofila, vitamina K, vitamina B, vitamina C, entre otros; lo que es requerido para las personas que deseen quemar grasas.
Una semana de batidos puede costar en cualquier frutería de Los Teques Bs. 1.000, mientras que ir por una cajetilla de píldoras “quema grasa”, de reconocida marca cuesta hasta Bs. 5.000.
A esta moda de los jugos verdes, se le suma un reciente estudio científico que publicó la revista Biology Letters, el cual arrojó que la ingesta de vitaminas a lo largo de la vida, puede tener grandes consecuencias.
Por: Glorimar Fernández / Foto: Archivo