La fotofobia o sensibilidad a la luz es una condición muy común, que se puede mejorar o reducir con el uso de lentes que permitan regular la entrada de luz a los ojos, para que el paciente pueda desarrollar sus actividades de manera normal.
Especialistas indican que una de las causas de este malestar es la migraña, alguna infección en el órgano visual, inflamación en la parte interna del ojo, entre otras patologías.
“Este tipo de síntomas se eliminan tratando el problema principal. En el caso de los gases tóxicos que se encuentran en el ambiente, generadores de enfermedades visuales y causantes de una fotofobia intensa, la persona debe acudir al especialista, quien es el mejor indicador del tratamiento”, recomendó el doctor Víctor Rebolledo.
Una de las principales indicaciones es mantener el órgano visual en total reposo e hidratado. “La menor exposición directa a la luz es una buena manera de ir tratando la molestia. Lo principal es no automedicarse, puesto que no saben cuál condición presentan, y la aplicación de algún colirio podría complicar el problema”./YR/ac