Luego de más de dos décadas de negociaciones, se alcanzó un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), anunció el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien catalogó la promulgación del tratado como un logro alcanzado con “sudor y sangre”.
“El acuerdo fue hecho a hierro, sudor y sangre, porque hay muchas cosas que quieren evitar que Brasil crezca, compita y ponga sus productos en el mercado extranjero”, declaró Lula durante la ceremonia realizada en el Palacio de Planalto.
El mandatario recordó que la negociación estuvo marcada por fuertes resistencias y disputas de intereses, tanto dentro como fuera de los bloques; en ese sentido, defendió que el resultado final representa un avance estratégico para la inserción internacional del Mercosur.
Lula reiteró que el acuerdo abre nuevas oportunidades para las exportaciones de los países miembros y fortalece la cooperación económica con Europa, especialmente ante las tensiones comerciales derivadas del proteccionismo impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
“Llegó en un momento crucial, porque sirvió para reforzar la idea del multilateralismo tras las medidas adoptadas por el presidente Trump, quien impuso unilateralmente aranceles a todo el mundo”, apuntó el líder progresista.
El pacto prevé la reducción progresiva de aranceles y la ampliación del acceso a mercados en sectores industriales y agrícolas, además de incluir compromisos en áreas como el desarrollo sostenible y las compras públicas.