El multimillonario indio Anant Ambani, hijo del hombre más rico de Asia, Mukesh Ambani, se ha ofrecido a salvar a los 80 hipopótamos de Pablo Escobar que están condenados a la eutanasia en Colombia.
La oferta busca ayudar al país a resolver un problema con el que lidia desde hace años: una manada invasora que tuvo su origen en el zoológico privado del fallecido narcotraficante.
Ambani propuso trasladar y acoger a los ejemplares en su centro de rescate Vantara, ubicado en la India, evitando así el sacrificio ordenado por el gobierno colombiano.
En una carta dirigida al Ministerio de Ambiente, el director ejecutivo del centro aseguró que están listos para brindar a la manada «cuidado de por vida».
«En el centro de esta propuesta está la creencia de Vantara de que toda vida importa y de que tenemos la responsabilidad compartida de protegerla siempre que sea posible», señalaba la misiva publicada en las redes sociales de la institución.

Escobar mantenía a estos animales en la Hacienda Nápoles, una lujosa propiedad situada a unos 250 km de Bogotá. Tras su muerte, los esfuerzos por contener el crecimiento de la manada fracasaron; la falta de depredadores naturales y las condiciones de la región pantanosa de Antioquia permitieron que esta especie africana prosperara sin control.
Actualmente, ambientalistas colombianos advierten que estos hipopótamos —considerados la manada más grande fuera de África— representan una amenaza invasora que ha desplazado a la fauna nativa y alterado el ecosistema local.