Más de 500 soldados amanecieron este viernes en las calles de Cúcuta, donde comenzó a ejecutarse la militarización ordenada por el presidente Abelardo De La Espriella ante la reciente escalada de violencia.
De acuerdo a los medios locales, el despliegue muestra a integrantes del Ejército recorriendo diferentes sectores de la capital de Norte de Santander y reforzando la vigilancia en puntos considerados críticos por las autoridades. También se instalaron puestos de control y se realizaron requisas y verificaciones de antecedentes.
De acuerdo con información divulgada por el Ejército, uniformados de la Brigada 30 participan en las operaciones para recuperar el control territorial y proteger a los habitantes.
El mandatario local confirmó que la próxima semana llegará un refuerzo de 350 militares, que se sumará a las operaciones contra las organizaciones delincuenciales y los grupos armados que tienen presencia en la región.
La decisión del Gobierno llegó después de varios episodios violentos que sacudieron a la ciudad, entre ellos el asesinato del exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía, Miguel Castellanos, y un atentado con explosivos cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander, que dejó ocho personas heridas, entre ellas cuatro policías.