El delantero se encuentra concentrado con la selección nacional de fútbol en Madrid Nicolás Fedor se encuentra con la selección de Venezuela en España. Actualmente en el Al Gharafa catarí, Miku no olvida los capítulos que escribió en un país que lo marcó en lo profesional y reconoce que sigue la Liga que lo catapultó a la Vinotinto.
¿Qué ha supuesto para la selección la llegada al banquillo de Noel Sanvicente?
Ha sido una inyección de moral importante. Está acostumbrado al éxito, a ser campeón en el fútbol nacional y trasladará toda su energía y su experiencia al cuadro nacional.
¿Qué les aporta?
Exigencia dentro de la cancha. Fuera nos da mucha libertad y mucha tranquilidad, siempre respetando la disciplina. Además nos aporta su filosofía de un fútbol de ataque. Tiene su propio estilo y va a ser el mismo fuera que en casa, no lo va a variar. Eso va a ser provechoso para los jugadores.
Están haciendo mucho trabajo táctico. ¿Es lo que necesita ahora la selección?
Indudablemente. Después de seis años con César, con su filosofía y con su forma de ver el fútbol, llega otro entrenador con otra idea y lo que tenemos que hacer es trabajar tácticamente. En nuestros equipos estamos jugando y el físico lo tenemos. Tácticamente ahora hay que entender al técnico y creer en su idea.
¿Es esta la generación que esta llamada a jugar el Mundial por primera vez?
No queremos pasar como una gran generación que se perdió. Queremos trascender y hacer historia. Ya esta generación en la última Copa América terminó cuarta y mereció más. En aquel momento escribimos la historia de nuestro fútbol, somos pioneros en nuestra tierra, y queremos marcar el hito de conseguir la clasificación.
¿Sigue la Liga?
Tengo muchos amigos en muchísimos equipos, jugué muchos años aquí. Guardo gran relación con Moyá, con Jordi Alba, con gente del Getafe. Intento seguirles. Es el fútbol con el que me crié, al que llegué con catorce años y tengo mucho que agradecer.
¿Le sigue doliendo su modo de salir del Getafe?
El año del Celtic me dolió porque me gustan las cosas claras y directas y sobre todo el respeto es muy importante. La segunda vez, una venta al fútbol catarí, fue algo de fútbol. El club necesitaba el dinero y yo iba a mejorar en lo económico así que fue satisfactorio para todos.
¿Le guarda rencor a Ángel Torres?
Jamás le guardo rencor a nadie. No es fácil ser presidente de un club de Primera, de un club particular que no tiene una masa social tan importante como otros. Cuando estaba ahí me ponía en su piel y no es fácil estar diez años en Primera compitiendo siempre. Hay que darle su parte de credibilidad y agradecerle lo que ha hecho.