Costos obligan a las familias a priorizar estrategias
La proteína se mantiene como un elemento indispensable en la mesa de las familias de los Altos Mirandinos. Ante las constantes variaciones de precios en comercios locales, los consumidores se ven obligados a calcular el rendimiento de cada rubro para estirar el presupuesto del hogar sin descuidar la nutrición.
Amas de casa de la zona coinciden en que la estrategia principal radica en priorizar el rendimiento. «Tratamos de incluir carne roja al menos una vez por semana, pero preferimos comprar el pollo entero porque resulta mucho más económico y rinde hasta para tres comidas, combinándolo entre seco y sopa», indicó una ciudadana.
Explicó que acude a mataderos locales para conseguir mejores ofertas en comparación con las cadenas de supermercados.
Los precios
En cuanto a los rubros avícolas, en varios negocios de la zona el kilo de pollo entero se ubica en $3.55, mientras que la pechuga alcanza los $6.45 y la milanesa llega a $7.85 por kilo.
Por su parte, la carne de res refleja un abanico de costos donde la opción más asequible es la costilla, comercializada en $5.45 el kilo. Le siguen la carne molida en $7.95 y la carne para guisar, que registra el valor más alto de la lista situándose en $9.95 por kilo. Esta diferencia de costos motiva a la comunidad a diversificar sus compras entre distintas carnicerías y abastos.