Un grupo de niños que permanece junto a sus familias en el campamento transitorio habilitado en la Escuela Técnica Agropecuaria (ETA) de Carrizal participó en una jornada recreativa organizada por la Casita Azul.
Las familias se encuentran en este espacio luego de perder sus viviendas o quedar imposibilitadas de habitarlas a consecuencia de las lluvias registradas en el municipio durante agosto. En ese momento, al menos 100 viviendas resultaron afectadas y 10 fueron declaradas inhabitables.
Para el 17 de septiembre, el campamento de la ETA albergaba a 81 personas pertenecientes a 18 familias afectadas por las precipitaciones, entre ellas 36 niños, niñas y adolescentes. Las instalaciones fueron habilitadas para brindar alojamiento y atención integral mientras las familias permanecen fuera de sus viviendas.
En este contexto, la Casita Azul desarrolló una jornada recreativa y terapéutica dirigida a los menores, que incluyó actividades de dibujo, manualidades y juegos inflables. La iniciativa buscó ofrecer a los niños un espacio de recreación durante su permanencia en el campamento.