Un nutrido grupo de personas permanece en las aceras en San Bernardino, en Caracas, luego de que este miércoles 24 de junio tuviera que abandonar sus apartamentos en unos edificios de la Gran Misión Vivienda, por los severos daños que presentaron tras el terremoto.
A eso de las 11:00 a. m. de este jueves 25 de junio, se observaba a adultos mayores, niños, adolescentes, hombres y mujeres en carpas, así como en colchonetas que habían tirado en varios espacios públicos. La mayoría expresaba rostros de incertidumbre.
Miriam Alvarado, afectada, declaró a Avance que la estructura prácticamente colapsó y tiene múltiples grietas en las paredes, desde la planta baja hasta arriba. “La gente de Protección Civil vino la noche del miércoles y nos dijo que debíamos desalojar”.
Los miembros de 148 familias que viven allí tuvieron que evacuar. “Estamos en la calle desde anoche, ya casi es mediodía y no se ha presentado ninguna autoridad. No queremos dormir otra noche aquí. Yo tengo un niño discapacitado que durmió en unos cartones. Él no entiende nada de lo que está pasando”. Manifestó que cuando ocurrió el terremoto “yo estaba sola en la casa con mi hijo, lo agarré de la cama, lo tiré al piso, lo cubrí con mi cuerpo, hasta que llegó otro hijo mío mayor y tres personas más y me ayudaron a salir”.