El pasado nueve de diciembre, luego de nueve años de espera, se llevó a cabo en el Salón Francisco de Miranda de la Casa Amarilla la firma del noveno contrato colectivo de los docentes estadales, sin embargo en algunos educadores hay cierta inconformidad.
Wendy Rodríguez, docente de preescolar de la Nicanor Bolet Peraza, indicó que a pesar de que no ha leído todas las cláusulas, lo único que le parece que a su juicio no los beneficia es que los aumentos son imputables.
“Es decir, ahorita la Gobernación nos incrementó el salario en un 30% y el Gobierno un 50%. De este último aumento hecho por el Ejecutivo Nacional a nosotros solamente nos corresponde un 20%”.
Por su parte, Ivette Castro, maestra de Difusión Cultural de la misma escuela, señaló que las cláusulas y acuerdos a los que se llegó en el nuevo contrato colectivo, se ajustan a la realidad que está viviendo el gremio.
“Nosotros no pudimos asistir a las asambleas que realizaron la semana pasada los sindicatos, porque estaban pautadas para las 9:00 am y eso implicaba dejar sola la institución, sin embargo la convocatoria era para informar acerca del mismo y recoger las firmas de cada uno de los asistentes ”.
Como se recordará la asociación de docentes jubilados de Miranda, también ha dado a conocer su opinión con respecto a este tema y según su presidente Raimundo Baroni, los jubilados han perdido varios beneficios con la firma de dicho contrato, como por ejemplo los 25 días de aguinaldos que tanto trabajo les costó lograr. /AO/lb/Foto: Víctor Useche/