La pinta no es lo único que importa, estrenar ropa interior también ha sido tradición para las navidades y fin de año, pero en esta ocasión la gente prefiere invertir dinero en otras necesidades.
“No hemos tenido nada de ventas, si tenemos suerte se vende entre una o dos piezas a diario, siempre se llevan lo más económico. Por ejemplo mucha de la ropa amarilla la teníamos desde el año pasado, no vale la pena traer mercancía nueva”, reiteró Eva Mijares.
Rebeca Fuentes, recalcó que debido a los altos costos de brasier, pantys y bóxer en las tiendas, ha estado buscando los mejores precios en los comerciantes informales, “no compraré en grandes cantidades como antes, porque todo está muy caro”./KB/lb/Foto: William Sánchez