Los precios del petróleo experimentaron un marcado incremento. El barril de West Texas Intermediate (WTI), reportó un aumento del 5,3% situándose en 88,31 dólares, tras haber registrado picos superiores al 8%.
Esta volatilidad responde al anuncio de Irán de «responder pronto» al decomiso, por parte de la marina estadounidense, de un carguero que intentaba evadir el bloqueo de sus puertos. La situación ha intensificado la incertidumbre sobre la logística energética, dado que el estrecho de Ormuz permanece prácticamente inoperativo desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
A pesar de la inestabilidad en el sector energético, los mercados bursátiles asiáticos mostraron resistencia y operaron en terreno positivo, siguiendo la tendencia alcista observada recientemente en Wall Street.