Durante los primeros 100 días de su implementación, el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, impulsado por el Gobierno, ha permitido abordar temas críticos como la reforma judicial (con el acompañamiento a la Ley de Amnistía), la economía, los servicios públicos y la atención a la migración.
Las autoridades aseguran que esta iniciativa ha consolidado una hoja de ruta y un método de escucha activa y diagnóstico, acumulando más de 100 reuniones y 500 horas de diálogo productivo con 56 sectores de la vida nacional, con el objetivo de avanzar en la resolución de los temas más sensibles de la sociedad.
El coordinador del programa, Ernesto Villegas, informó que esta suma de experiencias y la unión de diferentes movimientos permitieron identificar nueve «nudos críticos» de atención prioritaria para dar respuesta oportuna al pueblo.
Al respecto, detalló que se han abordado ejes estratégicos como la justicia y la economía; los servicios públicos y el modelo de desarrollo; el ecosistema comunicacional y el aspecto político; así como el debilitamiento institucional, la migración y las amenazas para el fortalecimiento de la soberanía nacional.
“La paz va más allá de la ausencia de violencia; representa la capacidad del sistema político, social y económico para gestionar las diferencias y transformarlas en convivencia democrática”, destaca el comunicado oficial.