El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Henry Ramos Allup, expresó ayer que no se puede considerar un “golpe de Estado” el hecho de promover recursos constitucionales como la activación del Revocatorio, la solicitud de renuncia del presidente de la República o su enjuiciamiento.
“No constituye para nada desestabilización ni golpe de Estado (…) el que alguien haga uso de los derechos constitucionales que tiene para remover a un gobierno”, afirmó.
Igualmente aseguró que el Gobierno, por su instinto de supervivencia política, ha empleado medidas “desproporcionadas” para intentar mantenerse gobernando, además, indicó que el conflicto de poderes ha perjudicado la imagen del Ejecutivo Nacional en el exterior.
“Desde afuera se percibe, por ejemplo, lo que transmiten las diferentes embajadas y el cuerpo diplomático acreditado aquí que hay un control del Poder Ejecutivo sobre el Consejo Nacional Electoral (…)”, manifestó Allup al tiempo que indicó que el Poder Judicial ha privilegiado al Gobierno en perjuicio de la actuación del Legislativo.
Con respecto al grupo de oficialistas que ingresó al Hemiciclo de la AN y que obligó a interrumpir, temporalmente, la sesión extraordinaria de ayer, el máximo representante del Parlamento indicó que esas acciones más bien “perjudican” al Gobierno que ellos dicen defender.
Por otra parte señaló que “el hecho de que alguien no haya votado la Constitución no significa que esa persona no pueda invocar los derechos que esa Constitución contiene ni exigir que se cumpla por parte de quienes quieren cumplirla”.