El recrudecimiento de las hostilidades ocurre en un momento de estancamiento para la diplomacia liderada por Washington
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que la reciente intensificación de sus bombardeos sobre Ucrania es una respuesta directa a los ataques masivos con drones ucranianos en territorio ruso.
Según Moscú, el gobierno de Kiev, respaldado por aliados europeos, busca «frustrar las negociaciones de paz» mediante actos de provocación. Pese a que las autoridades rusas sostienen que los ataques se dirigen exclusivamente a objetivos militares, los reportes del pasado domingo incluyen el fallecimiento de 13 civiles, mientras que Ucrania denuncia haber enfrentado la mayor oleada de drones desde el inicio del conflicto en 2022.
El recrudecimiento de las hostilidades ocurre en un momento de estancamiento para la diplomacia liderada por Washington.
El presidente Donald Trump manifestó su frustración ante la falta de avances en los diálogos, elevando el tono contra el Kremlin al calificar de «loco» a Vladimir Putin y amenazar con endurecer las sanciones si no cesan los ataques.
Esta escalada de retórica y violencia sobre el terreno complica los esfuerzos por establecer una mesa de negociación, en un escenario donde ambas partes se acusan mutuamente de sabotear cualquier salida pacífica.