El Gobierno de Colombia oficializó la autorización para aplicar la eutanasia a 80 hipopótamos que pertenecieron al capo del narcotráfico Pablo Escobar.
Los animales, que habitan en los alrededores de la Hacienda Nápoles, un predio rural en Puerto Triunfo, departamento de Antioquia, hoy dedicado al turismo, son descendientes de los cuatro ejemplares originales que Escobar trasladó para su zoológico personal.
En 1981, el entonces jefe del Cartel de Medellín decidió construir el zoológico privado más grande de América Latina como una forma de ostentar su poder. Para ello, adquirió una gran variedad de especies, como cebras, elefantes y jirafas, importadas ilegalmente desde Estados Unidos. Entre los animales exóticos que llegaron se encontraban cuatro hipopótamos: un macho y tres hembras.
La presencia de cerca de 160 de estos gigantes africanos en el corazón de Colombia no es un accidente de la naturaleza, sino el resultado de la excentricidad del narcotráfico en los años 80, según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Irene Vélez, ministra encargada de dicha cartera, explicó que se autorizó la eutanasia de 80 ejemplares debido al crecimiento descontrolado de esta especie invasora en la cuenca del río Magdalena.