Como otra manera de ahorrar lo más que puedan ante la turbulencia económica que resulta el regreso a clases, padres y representantes optan por comprar pulpa de fruta una semana antes del inicio del nuevo año escolar.
Fresa, parchita, mora y durazno pero también las más económicas como la guayaba que no compran en pulpa pero sí las cortan en trozos para luego congelarla, resulta una opción que los saca de aprietos. “Comprar en la cantina es imposible. Un jugo de cajita cuesta un dólar, que es lo mismo que me cuesta comprar un kilo de guayaba, además que son dañinos para la salud”, dijo una madre que ya se prepara para arrancar con la rutina.