Descartan la reapertura de la icónica heladería
Todo parece indicar que Bravicar, conocida como La Barquillota, quedará en el imaginario colectivo, pues es casi imposible que la icónica heladería reabra sus puertas, en el punto que la hizo tan famosa, en el sector Campo Alegre en Los Teques.
José Felipe Rodríguez Da Corte, representante de la Sucesión Rodríguez, en una entrevista que ofreció a Avance afirmó que su familia es dueña de la estructura y del terreno más no tiene la propiedad sobre la firma comercial.

Dijo que quienes explotaban el nombre de la empresa estuvieron ocupando el espacio por muchos años, “pagaban solo un bolívar por el alquiler”.
Agregó que su madre, en calidad de dueña del 62% del inmueble, pudo recuperarlo a través del programa de adulto mayor que llevaba a cabo el Ministerio Público en los tiempos de Tarek William Saab.
Al ser consultado sobre las razones por las cuales en esas instalaciones van a colocar una feria de hortalizas respondió que este negocio se abrirá de manera momentánea en la parte de afuera donde estaban colocadas las mesitas de la heladería.
El área de adentro del establecimiento no será tocada por ahora porque ahí Pdvsa realiza unos estudios técnicos. “En la reunión que tuvimos en la Alcaldía se acordó lo de la feria, que será parecida a las que montan en la avenida Bermúdez, que en lo que va de año se cuentan cuatro”.
Apuntó que si hay un pronunciamiento de Pdvsa, “entonces vendrán los proyectos e incluso mejores a los que ya estaba. Yo tengo ahorita siete personas, comerciantes que están tras de La Barquiillota. Uno de los que están interesados aspira abrir ahí un parque temático”
Expresó su deseo de registrar el nombre de La Barquillota, “pero este proceso ha sido todo una odisea en Caracas y el costo es alto”.
El acercamiento con el Alcalde
Cuando se le preguntó sobre el acercamiento con el Alcalde tras la diatriba pública que surgió sobre una posible expropiación contestó: “Farith Fraija es un hombre que cuando sabe que hay un error lo corrige. Yo envié al sindico los documentos, solo dos hojitas que hablan por sí sola, que dicen que yo soy el dueño”.
“El alcalde siempre ha sido amigo mío, parece mentira, lo que pasa es que él no se recuerda. De hecho yo me acuerdo de la patineta, de la pelotica de goma que jugábamos en La Estrella, donde él vivía. Él no lo recuerda, cuando haga memoria se va a acordar y va a decir oye este es el muchacho de la patineta, la mía era naranja y la de él negra. Las dos eran pequeñas”, enfatizó.