Como resultado de las lluvias registradas el pasado 7 de octubre, un talud inestable ubicado en el sector Ayacucho de la carretera vieja Caracas – Los Teques cedió nuevamente.
El terreno ha presentado deslizamientos en distintas ocasiones; sin embargo, el peligro radica en que los sedimentos ocupan la canalización de aguas pluviales, lo que compromete directamente la vialidad.
“Además, arriba de ese terreno hay un contenedor de basura que está fracturado y el agua arrastra los desechos, entonces es una mezcla de tierra con basura y piedras. Tenemos miedo de que la situación empeore”, explicó a Avance un habitante de la zona.