El dulce criollo es característico entre abril y agosto
Como una tradición que pasa de padres a hijos, la icónica jalea de mango, característica durante la temporada entre abril y mayo, forma parte de la identidad gastronómica de las familias venezolanas, como es el caso para Yolanda Franco, vecina de Los Teques, que aprovecha la fecha para elaborar el dulce criollo y compartirlo entre familiares y amigos.
Con 50 mangos grandes y dos kilos de azúcar, Yolanda, oriunda del estado Portuguesa, preparó unos 50 vasitos medianos de jalea, receta que aprendió de su madre cuando estaba pequeña, “porque a mi papá le gustaba mucho y cuando ella lo preparaba yo iba aprendiendo”.
Según relató, el ritual de la cocina empieza con la limpieza de la fruta, que debe estar verde para lograr la textura y sabor particular del dulce, luego se hierven y se les retira la cascara.
El siguiente paso consiste en colarlo, para sacar el contenido y el jugo, luego se coloca nuevamente a fuego lento, agregando el azúcar y removiendo suavemente hasta lograr la textura adecuada. Para culminar, se deja reposar y se envasa.