Habitantes de la urbanización Quenda denuncian el mal estado de la vía y así se evidencia en la cantidad de huecos que se aprecian.
Carlos Marquina, vecino, aseguró que las inmensas troneros comenzaron a aparecer hace más de 10 años, cuando camiones trasladaban materiales para dos edificios que en ese momento estaban construyendo.
“Tiempo después de que terminaran las torres, el problema siguió y ahora empeoró. Además, cuando llueve el agua se empoza y cuando pasa un carro salpican a los transeúntes”, destacó.
Muchos vecinos han sufrido daños en sus vehículos. “El tren delantero de mi carro está averiado y su reparación puede llegar a los $300”./RF/rp Fotógrafa: Yuliettsha Molina