El mayor impacto en el presupuesto familiar corresponde a la compra de proteínas
Garantizar la alimentación básica semanal para una familia de cuatro integrantes en los Altos Mirandinos exige una inversión mínima de casi 60 dólares.
En un recorrido efectuado por diversos comercios locales, se constató que la harina de maíz precocida se vende en $1,35 el kilo, mientras que el arroz blanco de 900 gramos se ubica en $1,48 y la azúcar refinada alcanza los $1,92 dólares por kilogramo. Asimismo, la pasta larga se comercializa en $1,03 y las presentaciones cortas, como la pasta tipo tornillo, se consiguen en $2,33 el kilo.
Entre los insumos esenciales para la cocina diaria, el aceite de soya de 850 ml registra un valor de $5,10, al tiempo que el empaque de café de 200 gramos se cotiza en $3,26.
La proteína es lo más costoso
El mayor impacto en el presupuesto familiar corresponde a la compra de proteínas. El kilogramo de carne molida se posiciona en $11,26, convirtiéndose en uno de los rubros más costosos de la cesta, seguido por la milanesa de pollo, cuyo kilo se ubica en $6,62.
Al agregar otros productos en la compra semanal, como artículos de higiene, hortalizas, entre otros; el monto se eleva exponencialmente. Compradores del sector señalan que deben priorizar la adquisición de proteínas esenciales, como el pollo, ajustando semanalmente las cantidades para no sobrepasar sus ingresos personales.