El financiamiento de los proyectos de reconstrucción habitacional y productiva post-terremotos podría alcanzar hasta $37.000 millones, cifra que equivale a cerca de una tercera parte del Producto Interno Bruto (PIB) del país, precisó el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Tito López.
«Se está hablando de $2.370 millones hasta un máximo —o pudiera ser más dependiendo de la evaluación— de $37.000 millones. Estamos hablando prácticamente de una tercera parte del Producto Interno Bruto (PIB). El sector industrial está muy activo; a través de Conindustria y Fundei tenemos un acuerdo con Fedecámaras y estábamos trabajando en eso».
Comentó que las evaluaciones preliminares de los gremios productivos y las autoridades oficiales indican que los daños directos sobre la infraestructura industrial fueron limitados tras los movimientos telúricos del 24 de junio. Esto permitió garantizar la continuidad de la cadena de suministros y el abastecimiento de bienes esenciales en todo el territorio nacional.
«El sector industrial, después de los acontecimientos del 24 de junio, hizo un encuentro de respuesta y apenas el 1% fue quizás impactado a nivel de cesar operatividad; un 14% sufrió daños ligeros, sobre todo en mampostería. Estábamos hablando al principio de un 80% operativo y un 20% afectado; hoy día ya estamos sobre el 90%. Fueron daños leves, incluyendo Carabobo y Aragua, y apenas el 1% del sector industrial en el estado La Guaira».
El presidente de Conindustria puntualizó que se mantiene una coordinación técnica activa con las principales organizaciones comerciales, constructoras y energéticas del país para trazar las fases iniciales de recuperación de los espacios afectados antes de la ejecución de las obras.
«Hemos estado activos a través de las comisiones, trabajando con Consecomercio y Fedecámaras; también están muy activas la Cámara de la Construcción y la Cámara Petrolera en toda la evaluación y recomendaciones en cuanto al levantamiento de escombros para que luego vengan los proyectos».
Abogó además por un esquema habitacional y de inserción laboral ordenado, con especial énfasis en las oportunidades de empleo que se generarán para la clase obrera en las zonas de mayor impacto, como el estado La Guaira.