Una catástrofe con 300.000 damnificados que obliga al Gobierno a pedir medidas económicas urgentes
Colombia enfrenta una crisis climática devastadora por el fenómeno de La Niña, que ya deja 14 muertos y al departamento de Córdoba con el 80% de su territorio inundado. El desastre afecta a 24 de sus 30 municipios, sumando 300.000 damnificados y la pérdida de 35.000 hectáreas productivas, mientras la alerta roja se extiende a departamentos como Bolívar, Sucre y Cesar por el desbordamiento de ríos críticos.

El presidente Gustavo Petro solicitó a la Corte Constitucional levantar la suspensión del decreto de emergencia económica, argumentando que la magnitud de la catástrofe constituye un «hecho nuevo y grave». Tras el rechazo inicial del tribunal por motivos fiscales, el Gobierno busca ahora desbloquear recursos urgentes mediante un segundo decreto enfocado exclusivamente en la asistencia humanitaria y la reconstrucción de infraestructura.
Las proyecciones del Ideam son pesimistas, con lluvias récord que mantienen en nivel crítico a las regiones Andina y Pacífica. Mientras municipios como Montería y Lorica luchan contra el lodo, la UNGRD coordina evacuaciones masivas ante la saturación de los suelos, subrayando la necesidad inmediata de fortalecer la resiliencia climática frente a una temporada húmeda que no da tregua.