Lo que antes era un área recreativa se ha trasformado en un estanque putrefactoDesde 2005 los habitantes de residencias Tamarí y quienes viven en las adyacencias de la misma deben luchar con los olores putrefactos provenientes de la laguna de aguas negras que engulle lentamente las áreas verdes del inmueble, lo que también ha generado la proliferación de zancudos y el incremento de enfermedades.
El problema se ha generado debido a la acumulación de aguas servidas y de lluvia, que al parecer caían en una alcantarilla, pero esta se obstruyó con el paso del tiempo.
Lourdes Piñero, residente de la torre B, aportó más detalles sobre la situación. “Eso ha provocado que aumente el número de zancudos en la urbanización, a mi nieto le contagiaron dengue hemorrágico, se han presentando muchos casos aquí; además cuando llueve la hediondez es tal que la sientes hasta en los apartamentos”.
Señaló que el inconveniente no solo afecta a los vecinos de estos inmuebles, sino también a los de residencias Skorpio, así como a varias casas de El Rincón y comerciantes aledaños.
Omeli Duarte, conserje de el edificio B, indicó que la filtración de las aguas fue detectada en 2005, en un terreno adyacente al complejo. “Un poco más allá de donde está ahora, pero fue desviada y terminó formando esa enorme laguna ahí, puede alcanzar hasta dos metros de profundidad y ocupa la mitad de las áreas verdes”.
Asimismo, Mario Duarte reveló que en el lugar habitan cerca de 360 familias, que se distribuyen en cuatro torres. “No podemos dejar bajar a los chamos a ese espacio, donde anteriormente se divertían, puesto que nos da temor que caigan ahí”.
Por su parte, el propietario de un local cercano aseguró que se ven afectados por la presencia de ese cuerpo de aguas negras, pues el desagradable olor que desprende se torna insoportable en todo la cuadra. “No solo quienes viven en las residencias son los que sufren, pues también los comerciantes y los vecinos de El Rincón tenemos que lidiar con la putrefacción de esa enorme cloaca, que hiede más en unos días que en otros”.
Arnold Ávila, habitante de dicho urbanismo y que ha seguido de cerca esta situación, denunció que han acudido a numerosos entes gubernamentales para tratar de darle solución a este foco de infecciones, pero aún no han obtenido respuesta, mientras este en lugar de disminuir su tamaño ha ido engullendo las áreas que lo rodean.
“Ingeniería Municipal es a quien le compete atender este problema, desde 2005 hemos emitido informes que registran el aumento progresivo de la laguna, pero aún nada. Presuntamente las aguas negras caían anteriormente en una torrentera que desembocaba en una canal de la calle Arvelo, pero por razones que desconocemos se obstruyó y empezaron a desembocar en un terreno adyacente; no obstante, de ese lugar fueron desviadas y se empozaron en las áreas verdes de las residencias Tamarí”.
Agregó que anteriormente se trataba solo de las aguas dejadas por las precipitaciones, pero luego estas se mezclaron con las provenientes de los desagües. “Cuando llueve incrementa su nivel considerablemente, aproximadamente una pulgada y media”.
El vocero destacó que lo más irónico del asunto es que las aguas servidas de la residencia no desembocan en dicho lugar. “Sin embargo, somos los principales perjudicados”.
Además, recalcó que en el punto donde se encuentra el estanque putrefacto funcionaba tanto un parque infantil como un campo de futbolito para los jóvenes. “Se puede apreciar como están sumergidas las barras de los arcos, la rueda y los subibajas, era un espacio agradable que fue destruido por la desidia”.
Hoy se reúnen
Ávila anunció que hoy, a las 2:00 de la tarde, se sostendrá un encuentro en la sede de Servicio Públicos, donde se propondrá una solución a la problemática, tras una inspección que realizaron en conjunto Corpomiranda y esta división.
“Participarán la comisión que representa a las familias de las residencias Tamarí, vecinos de la zona, representantes de Corpomiranda y de Serviciós Públicos, a fin de llegar a un acuerdo, donde principalmente se buscará eliminar este cuerpo de aguas putrefactas”./cg
Por: Milena Ferreira/Foto: Daniel Linares