Fe, historia y tradición en el Santuario de Fátima
A casa llena se vivió el 55° arraial en el Santuario de Fátima, Carrizal, concentrando a feligreses en un compartir de fe, tradición e historia este domingo, 17 de mayo, con la celebración de los 109 años de la aparición de Nuestra Señora de Fátima.

Bancos llenos y ciudadanos ubicados a los laterales del recinto religioso recibieron a monseñor Alberto Castillo, obispo de la Diócesis de Los Teques, quien presidió la celebración durante la mañana, contando con la presencia de autoridades del Consulado de Portugal y delegados de Comunicación de la Diócesis, debido a que la fecha coincidió con la 60° Jornada de las Comunicaciones Sociales.
Entre los asistentes, creyentes con problemas de salud recibieron la bendición del sacerdote y compartieron sonrisas con los pequeños vestidos con trajes tradicionales y de angelitos que acompañaron la misa.
Marlene de Abreu, representante de uno de los niños, detalló a Avance que “siempre participamos, soy de San Pedro y hago parte de las galletas y las tortas. Estos espacios son bonitos porque los niños participan de la misa, la procesión y nos quedamos al compartir. Esto es fe y tradición, no viene de nosotros nada más sino de mucho tiempo antes”.
Una vida de consagración

Asimismo, estuvo presente Monseñor Florián Stanislaw Cieniuch, de 77 años, un sacerdote polaco que recientemente cumplió 50 años de vida sacerdotal, “fui ordenado en Polonia en 1976 por el Cardenal beato Stefan Wyszyński. Lo único que puedo decir es repetir el salmo 116 cómo te pagaré, Señor, por todo el bien que me has hecho. Orgulloso de Venezuela, me quedé acá porque conseguí algo que me faltaba en Europa, esa alegría, esa mansedumbre para servir”.
La gastronomía
María Fátima Camacho, venezolana con raíces portuguesas, fue uno de los rostros detrás de los platos que se degustaron al culminar la misa. Hija de padres madeirenses, María cultiva la tradición de homenajear a la Virgen con su participación en los arraiales desde hace 16 años.
Parte de la gastronomía portuguesa que se ofrecía en las características barracas, fueron los icónicos bolos do caco, espetada, bacalao y tortas tanto venezolanas como de Portugal.
Por otra parte, Ana María Dos Ramos, encargada de cultura y la lengua portuguesa en el santuario, contó sobre “La charola”, tradición que consiste en “nuestros padres y abuelos recolectaban productos del mar y la tierra, en navidad, y se las daban al padre cantando, luego él lo repartía entre los más necesitados”.

Invitó a que les hagan llegar las ideas para seguir cultivando la tradición portuguesa.
Las obras que vienen
Agustino Goncalves, secretario de la Asociación Amigos de Fátima, precisó que los arraiales continuarán, en primera instancia para recaudar lo necesario para culminar trabajos de la casa parroquial, oficinas y salones de idioma portugués.
“Son cuatro, tenemos uno totalmente equipado, otro al 80%, y otros dos al 50%, queremos darle un empuje para que las personas interesadas pueden formarse, no solo portugueses, sino quienes deseen aprender las puertas están abiertas”. El 5 de julio realizarán un festival de folclore, contando con la participación de siete conjuntos y un artista portugués. Adicionalmente, culminadas las obras mencionadas, apostarán por el proyecto de un salón de 1.200 metros destinado al área cultural, “esto es un pedacito de Portugal en Venezuela. Santuario, consulado, aulas de idiomas y salón concerniente a la cultura portuguesa”.