Ante altos precios de otros productos cárnicos compradores la ven como opción
ILDER MAESTRE
La inflación galopante que golpea diariamente los bolsillos de los tequeños, también se ha visto reflejada en los precios de carnes como lagarto reina y costilla a la hora de realizar la acostumbrada sopa de los fines de semana.
Estos productos cárnicos que sobrepasan los Bs. 40.000 se han visto sustituidos por otros rubros tales como patas de pollo y huesos rojos que también es un alimento indispensable a la hora de preparar caraotas.
En varios frigoríficos y carnicerías apostadas en el casco central de Los Teques, los huesos de res reflejan precios que oscilan entre Bs. 27.000 y Bs. 30.000.
Johan De Gois dueño de una carnicería expresó “las ventas aumentaron un 50%, por ser un producto económico los clientes la adquieren con bastante frecuencia, anteriormente se perdía la mercancía porque no formaba parte de las compras, pero ahora con lo barato que se encuentra, en una semana podemos vender hasta 200 kilos”.
Por su parte Alejandro Acosta expresó “antes en mi casa nos dábamos el lujo de comprar dos o tres kilos de costilla para la sopa, pero el sueldo irrisorio que percibo mensualmente no da la base para eso, para no perder la costumbre y alimentar a mis tres hijos hacemos una buena sopa cada sábado o domingo, aparte se tiene que sumar otros ingrediente como verduras y condimentos, que al final igual sale costosa, a este ritmo de la inflación en los alimentos pronto solo comeremos sardinas y yuca”. Fotógrafo: Joseph Pérez