El caso fue investigado por la Fiscalía Segunda del MP
Mujer acusa a hombre de publicar la imagen en una página de contenido sexual
Una mujer de 30 años, quien se desempeñaba como asistente de terapia ocupacional, acusa a Gabriel Isaac García Rodríguez (29), diseñador gráfico y residenciado en el sector Buenos Aires en Los Teques, de haber filtrado una foto íntima suya, sin su consentimiento, situación que la ha hecho vivir un verdadero infierno.
En diálogo con Avance ella contó que en 2019, cuando ambos tenían 24 años de edad, mantuvieron una relación sentimental muy fugaz. En 2020, él le pidió la imagen y por el nivel de confianza que había entre los dos se la envió. “Caí por ingenua”.
Pasaron cinco años, en julio de 2025 para ser más exacto, a la joven la alertaron de que su fotografía aparecía en una página de contenido sexual y pornográfico. De inmediato comenzó a hacer las indagaciones correspondientes y descubrió que su foto también aparecía en un grupo de Telegram en el que estaban agregados decenas de hombres de los Altos Mirandinos.
Ahí no solo salía la fotografía sino también su nombre y apellido. Estaba incluida en un catálogo. «Esto fue una ejecución pública y fría de mi reputación. El delito no es solo la difusión sin consentimiento de mi intimidad, el delito es un ejercicio de poder y dominio sobre mi cuerpo, mi imagen, transformando un recuerdo privado en una herramienta de acoso masivo».
Denuncia ante la Fiscalía

Ante la gravedad del caso, la víctima acudió al Ministerio Público (MP). El 19 de agosto de 2025, la Fiscalía Segunda de Miranda recibió la denuncia y así quedó reflejado en el expediente No. 150821-2025 F-3.
Los meses siguientes el MP adelantó las averiguaciones contra Gabriel Isaac por incurrir en delitos establecidos en la Ley Orgánica sobre los Derechos de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
El 4 de diciembre de 2025, el Ministerio Público acordó medidas de protección y seguridad para la joven. Prohibió y restringió al agresor por sí mismo o por terceras personas el acercamiento a la agredida. También le prohibieron acercársele al lugar de trabajo, estudio y residencia.
De igual forma prohibió al sujeto realizar actos de persecución, intimidación o acoso a la víctima.
Sin embargo, ella considera que estas medidas han sido muy «débiles» ante los graves delitos que habría cometido el individuo, quien aparentemente ha realizado acciones similares con otras chicas, algunas menores de edad. Por las redes sociales circulan fotos del agresor donde lo señalan de pedófilo y violador.
La disculpa del agresor

Durante el proceso que le seguía el Ministerio Público, concretamente el 27 de noviembre de 2025, a las 11.33 pm, el hombre le puso un mensaje de WhatsApp, en el cual le ofrecía disculpas.
“Me quiero disculpar, no merecías en lo absoluto nada lo que pasó. Me siento horrible, aunque eso no es lo que importe, porque en su momento no pensé en como te sentirías tu. De verdad estoy apenado y quiere enmendar lo que hice. Crees que haya alguna manera de que nos veamos en son de paz”. Esto es parte del mensaje que él le mandó, pero ella nunca respondió.
Los daños causados a la víctima
La víctima se refirió a los daños psicológicos, emocionales que le ha causado este episodio. “Yo era el sostén, el pilar, la hija que intentaba mantener a flote a su familia, sin embargo, ese acto pulverizó mi capacidad de ser funcional. La publicación de mi intimidad me arrebató la paz, generando una profunda crisis de ansiedad y pánico”.

“He sufrido pérdidas económicas directas al dejar de percibir ingresos, afectando mi posibilidad de ayudar a mi madre y sostener mi propio fututo. Él no solo me desnudó, me dejó sin sustento”.
A raíz de todo esto perdió su empleo. ¿Cómo se enfrenta una reunión de trabajo sabiendo que la persona de al lado de la mesa podría haber visto mi imagen desnuda en un chat?. El daño a mi reputación profesional es incuantificable”.