Oró por la liberación de su yerno secuestrado y fue escuchada
Vivian Landrian, devota de San Antonio de Padua y residente del municipio Los Salias desde hace 39 años, nunca olvidará aquel 13 de junio, en que su fe fue puesta a prueba como nunca. Su yerno llevaba 30 días secuestrado. La angustia consumía a toda la familia. Ese día, como cada año, llegó a la misa en la parroquia donde se celebra la fiesta del santo, patrono de esta localidad mirandina.

Durante la celebración de la Eucaristía, en el momento en que los fieles saben que está presente la gracia especial de Jesús, Vivian, se dirigió directamente a Jesucristo para y recuerda que le habló con dolor y atrevimiento: “No te pido más. No vuelvo a orarte porque mira cómo está mi hija”, refiriéndose al profundo pesar que atravesaba la joven al permanecer su esposo en cautiverio.
En ese preciso instante, cuenta Vivian, la imagen de San Antonio se iluminó y brilló con luz propia, destacándose entre todo lo demás. “Se me iluminó la imagen de San Antonio, brillaba como ella sola”, recuerda.
Recordó entonces las palabras del párroco Armando Rodríguez, quien contó que Santa Margarita María de Alacoque, vidente del Sagrado Corazón de Jesús, vio cómo el Señor se abrió el pecho, sacó su corazón y se lo entregó a San Antonio de Padua. Inspirada por esa imagen de amor y entrega total, Vivian le suplicó al patrono de Los Salias :“Arráncale el milagro de devolverme a mi yerno”. Alega que “fui atrevida en la fe”.
Junto a las dos familias prometió pintarlo si el milagro llegaba. Y el milagro llegó tres días después de ese espiritual momento, su yerno fue liberado sano y salvo. La familia se reencontró. “Hoy le agradezco tantos milagros”, dice Vivian. La pintura de Vivian reposa en la iglesia de la ciudad como símbolo de agradecimiento por el milagro.

Elevan sus plegarias
“Hermoso santo ya amado, porque nunca pensé vivir en San Antonio y gracias a él estoy aquí”, dijo la devota Gisela García.
Mientras que Guido Urdaneta y Mercedes Sarabia coincidieron elevaron hoy sus oraciones pidiendo cambios en Venezuela, salud, protección, compañía y cuidado para sus familias y para todo el pueblo.
San Antonio de Padua y su Parroquia en Los Altos

San Antonio de Padua nació el 15 de agosto de 1195 en Lisboa (Portugal) con el nombre de Fernando Martins. Ingresó primero con los agustinos y luego se hizo franciscano, tomando el nombre de Antonio. Fue un extraordinario predicador, teólogo y defensor de la fe. Murió el 13 de junio de 1231 en Padua (Italia), a los 35 años. Fue canonizado casi inmediatamente y declarado Doctor de la Iglesia en 1946.
Es mundialmente conocido como el santo de los milagros imposibles, el protector de las cosas perdidas y patrono de los pobres. Su fiesta se celebra cada 13 de junio.
La Parroquia San Antonio de Padua fue erigida en 1783. La iglesia principal, ubicada en el centro del pueblo, es uno de los templos más antiguos de los Altos Mirandinos y guarda una imagen venerada del santo, considerada la más antigua de la zona. Cada 13 de junio el pueblo entero vive sus fiestas patronales con misas, procesiones y gran fervor.