El bolsillo de los habitantes de los Altos Mirandinos vuelve a enfrentar un duro panorama ante el acelerado ritmo de la devaluación de la moneda nacional.
En apenas dos semanas, posterior a los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron al país a finales del mes pasado, la cotización oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) registró un incremento significativo que vuelve a desestabilizar la planificación familiar y comercial en la región.
Para el pasado miércoles 24 de junio, la tasa oficial se ubicaba en 621,53 bolívares por dólar; sin embargo, para este martes 7 de julio, el indicador escaló hasta los 674,93 bolívares.
Este gran aumento en tan corto periodo enciende las alarmas en la población general, que ve mermado su poder adquisitivo de forma inmediata, obligando a la población a mantenerse en constante alerta y a tomar medidas de prevención para amortiguar el impacto de la devaluación.